El gran Hermano
Y para comenzar, cuando uno piensa que los Estados Unidos no se podrían convertir más en el Gran Hermano de 1984 (el libro de Orwell que sí o sí deberían leer), siempre llega la sorpresa.
Y es que, recientemente, han salido a la luz varios reportes de que el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos, el DHS, ha estado usando una herramienta legal poco conocida para recolectar información personal de personas que critican a ICE en redes sociales.
Esta herramienta se llama “citación administrativa”, y a diferencia de lo que el sentido común diría, no se necesita de un juez para emitirlas.
Resulta que estas citaciones pueden ser emitidas directamente por funcionarios de la misma DHS y, en pocas palabras, obligan a empresas como Google, Meta o Reddit a entregar datos privados de sus usuarios, incluyendo nombres, correos electrónicos, números de teléfono y cualquier información que ayude a identificarlos.
Quizás uno de los casos más sonados sobre esta modalidad fue el de un señor de 67 años que mandó un correo a un fiscal del gobierno pidiendo clemencia para un solicitante de asilo.
No habían pasado ni cinco horas, y Google ya había recibido una citación del DHS exigiendo acceso a su cuenta y, en cuestión de horas, agentes federales estaban tocando la puerta de la casa del señor...
Y este no es un caso aislado; según investigaciones periodísticas, se han enviado cientos de estas citaciones a empresas tecnológicas en los últimos meses.
¿El objetivo? Personas que critican al ICE, al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, o que critican los operativos migratorios; esto incluye estudiantes universitarios.
Y una de las críticas más grandes es el hecho de que no existe supervisión judicial previa, o sea, no hay un juez que evalúe si la solicitud es justificada antes de que se entregue la información.
Por lo que organismos como la Unión Americana de Libertades Civiles han advertido que se puede prestar para abusos de poder y para identificar, intimidar o vigilar a críticos del gobierno.
Crisis política en Perú
En otros temas, la incertidumbre tocó la puerta una vez más en la presidencia de Perú.
Y es que a primera hora de este miércoles 18 de febrero, el Congreso peruano, después de un durísimo juicio político exprés, destituyó al presidente interino, José Jerí.
Este sería el octavo cambio en la presidencia de Perú en menos de una década.
Desde 2016, varios presidentes han sido destituidos, otros han renunciado y algunos han sido removidos en medio de escándalos, protestas o investigaciones por corrupción.
Pero, ¿por qué se destituyó a Jerí? En realidad, no es por una, sino por varias razones, siete mociones de censura en realidad.
Veamos una a una.
La primera, y la de mayor peso, llegaron varias denuncias de que Jerí se reunió en privado y sin declarar con empresarios chinos, incluso llegando encapuchado a una de ellas.
Se cree que en estas reuniones acordaron contratos, concesiones y demás, por lo que hay sospechas de tráfico de influencias.
La segunda estaba relacionada con acusaciones de "inconducta funcional", o sea, decisiones que tomó que se pueden considerar irregulares, como nombramientos cuestionados.
La tercera es por denuncias en su contra por abuso sexual que, si bien son de antes de llegar al poder, no dejan de ser relevantes.
La cuarta es por falta de transparencia y posible ocultamiento de información relacionada con sus actividades, agenda y contactos como presidente interino.
La quinta es por "pérdida de confianza política", que no tiene que estar relacionada con un delito, sino que basta con que el Congreso ya no confíe en él.
La sexta y séptima son por “incapacidad moral”, que, una vez más, no tiene que estar relacionada con un delito, sino que es una decisión política basada únicamente en la evaluación de su comportamiento.
Con todas estas mociones en mano, el Congreso las fue debatiendo una a una y la votación final quedó 75 votos a favor, 24 en contra y 3 abstenciones.
Así que, oficialmente, solo cuatro meses después de haber asumido el cargo, José Jerí ya no es el presidente de Perú.
Lo curioso es que Jerí nunca fue electo por el pueblo. Él llegó al poder en octubre de 2025 por ser el presidente del Congreso en el momento en que el Parlamento destituyó a la entonces presidenta Dina Boluarte.
Y aunque la idea era que gobernara hasta las elecciones de abril de este año, se quedó a medio camino.
Ahora, el Congreso va a tener que elegir un nuevo presidente del Legislativo que automáticamente asumiría la presidencia interina de Perú hasta el 28 de julio.
Las opciones son los legisladores derechistas María del Carmen Alva y Héctor Acuña, y los izquierdistas Edgar Reymundo y José Balcázar.
Rapiditas
Para cerrar, hagamos un par de rapiditas.
Primero, en Argentina, el gobierno de Javier Milei le advirtió a los periodistas que cubrir las protestas contra su reforma laboral podría implicar “riesgos” y que deberán asumir las consecuencias de lo que les pase.
Segundo, en México, las autoridades sanitarias confirmaron que al menos 31 personas han muerto por un brote de sarampión que tiene a las comunidades con bajas tasas de vacunación en alerta máxima.
Tercero, la reunión entre representantes de Rusia, Ucrania y EE. UU. en Ginebra terminó sin llegar a algún tipo de acuerdo ni con avances significativos.
Cuarto y último, el Consejo de Seguridad de la ONU anunció que van a tener una reunión de alto nivel para intentar coordinar un alto al fuego en Gaza, antes de que los países miembros de la Junta de Paz de Trump se reúnan para lo mismo.