¡Ojo con la ley seca!
No les voy a mentir... esto a veces me sigue agarrando por sorpresa que exista y es la ley seca en Costa Rica.
Históricamente el reconocimiento mundial de esto se le da a Estados Unidos cuando el país enteró prohibió hacer, vender y transportar bebidas alcohólicas entre 1920 y 1933.
Pero bueno, al final todo volvió a la normalidad porque se dieron cuenta que al no venderlo legalmente solo hicieron que la gente en cambio recurriera a licor clandestino y mafias.
Entonces, toda la idea de imponer la sobriedad como norma moral y de control social... pues no funcionó.
En Costa Rica la ley seca hoy en día es opcional y depende de lo que quiera hacer cada municipalidad pero por un tiempo no fue así, específicamente hablando de las elecciones.
La idea era que la gente no pudiese tomar licor para poder evitar que se calentaran los ánimos o que la gente votara diferente a lo que lo haría si estuviese sobrio. Sin embargo, la Asamblea Legislativa aprobó hace muchos años un cambio al Código Electoral y ya esta obligatoriedad no existe.
Realmente en general ya no es obligatorio para ninguna actividad, actualmente se utiliza usualmente para fiestas patronales, fiestas nacionales, conciertos masivos o el jueves y viernes santo, pero todo esto termina siendo decisión de cada municipalidad.
Por ejemplo, este año solo dos cantones de los 84 cantones totales decidieron aplicarla y fueron Cartago y Turrialba.
Pero ojo si van a ir a las fiestas del 15 de septiembre en San José porque la muni del cantón central también decidió aplicarla esta vez en las Avenidas 1 y 4, entre calles 6 y 17.
Y si por los comentarios en Facebook entendemos como lo toma la gente... no hay muy buena pinta.
Un poco de "por eso la compré hoy", un poco de "a comprar antes que el sistema nos intente obligar a estar sobrios" y de "que ridiculez".
Pero bueno, lo importante es que disfruten
Ya pasaron los faroles, la antorcha y ya solo les queda disfrutar de los tradicionales desfiles de los más grandes cantones, así que... que disfruten de su feriado, de sus fiestas y del país independiente en el que vivimos.
Ojalá nunca la demos por sentado y lo más importante, ojalá nunca nos falte.