Mega operativo
Para comenzar, vamos de más denso a menos denso.
Entonces, hablemos de pedofilia y pornografía infantil.
Porque 16 países se unieron para ejecutar de manera simultánea un megaoperativo conocido como “Operación Aliados por la Infancia VI”; la idea era desarticular una red global de abuso sexual infantil.
Específicamente, los países que participaron son:
De América Latina: Argentina, Brasil, Colombia, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Panamá, Paraguay, Perú, Puerto Rico, República Dominicana y Uruguay.
De Europa: España y Francia.
Por todo el mundo, se realizaron allanamientos, detenciones y decomisos, de manera simultánea, para evitar que se eliminara evidencia o se alertaran entre sí.
Solo en Brasil, se emitieron 16 órdenes de prisión preventiva y 159 allanamientos e incautaciones, con más de 700 agentes policiales involucrados.
Si bien se realizaron arrestos, el enfoque principal era más logístico.
Por un lado, se buscó identificar a quienes consumen, comparten o producen este tipo de material, incautar dispositivos y recolectar toda la evidencia digital necesaria, para ampliar la investigación y, eventualmente, arrestar a más personas.
Y por el otro, la idea era identificar y proteger a las víctimas, cruzando información, reconociendo menores en videos y fotos para intervenir casos en curso e investigar delitos pasados.
Musk vs. Altman
En otros temas, la peor persona que conocen está peleando contra la peor persona que conocen.
Y es que Elon Musk, dueño de Tesla y X, y Sam Altman, creador de OpenAI (ChatGPT), están en un enorme juicio enfocado, evidentemente, en Inteligencia Artificial.
Esto es lo que está sucediendo.
Todo comenzó con el nacimiento de OpenAI en 2015.
No sé si sabían, pero Musk, Altman y otras personas que ahorita no vienen al caso la fundaron como una organización sin fines de lucro y no para generar ganancias privadas.
Claramente, algo que no ha sucedido.
Según dicen documentos, Musk invirtió hasta unos 38 millones de dólares al iniciar todo el proceso, antes de quedar fuera de la empresa en 2018 por, entre otras cosas, tener un conflicto de poder con Altman.
Y ahí es donde entra la demanda, porque el argumento de Musk y sus abogados es que OpenAI abandonó esa naturaleza sin fines de lucro y, luego de aliarse con Microsoft y de lanzar ChatGPT, se convirtió en todo lo opuesto.
Entonces, como compensación de ser codiciosos, Elon Musk está pidiendo que se le devuelva lo que invirtió, más un poco más.
¿Qué tanto más? En total está pidiendo 150.000 millones de dólares (¿Ven la ironía?)
Además de que está pidiendo que OpenAI vuelva a ese modelo sin fines de lucro y Sam Altman quede fuera de la empresa.
Pero bueno, a nivel legal, el caso se basa en dos acusaciones:
La primera es “incumplimiento de un fideicomiso benéfico”, es decir, que se usaron recursos y una estructura creada para un propósito público, con un fin distinto, en este caso para generar dinero a lo privado.
Y la segunda es “enriquecimiento injusto”, o sea, que los directivos de la empresa se beneficiaron económicamente de una organización que, en teoría, no debía operar con ese objetivo.
A todas estas, OpenAI y Altman no solo han rechazado la acusación, sino que han defendido que la transición hacia un modelo con fines de lucro era 100% necesaria, para financiar el desarrollo de inteligencia artificial avanzada, que requiere inversiones multimillonarias.
Además, dijeron que Musk estaba totalmente al tanto de las decisiones y que su demanda es puramente por intereses propios, especialmente después de haber creado su propia empresa de inteligencia artificial, xAI, que compite directamente con OpenAI.
El juicio apenas está comenzando; aún ambos CEOs tienen que declarar ante el jurado, entonces veremos qué sucede.
Todo o nada
Para cerrar, y ya que hablamos de enriquecimiento personal, hablemos de Polymarket.
¿Saben qué es? Si no, es una plataforma en la que ustedes pueden apostar por absolutamente lo que sea.
¿Quién gana el torneo nacional? $100 a Cartago. ¿Qué color de bóxer está usando Putin en este momento? $300 a rojo.
¿Estados Unidos va a invadir Venezuela y extraer a Maduro? $33.000 a que sí.
Suena a broma, pero es en serio.
En este momento, se está llevando a cabo un juicio en contra de Gannon Van Dyke, un soldado que participó directamente en la planificación y ejecución de la operación para capturar a Maduro y, antes de que sucediera, puso varias apuestas en Polymarket.
En total, apostó $33.000 y salió con una ganancia neta de más de $400.000.
La acusación lo que dice es que, evidentemente, no apostó “a ciegas” y utilizó información privilegiada, incluyendo el resultado de la operación, para sacar ventaja y ganar dinero.
Todo esto puede ser juzgado bajo fraude electrónico, robo de información gubernamental no pública y uso indebido de información clasificada para beneficio personal.
Además de que movió el dinero utilizando criptomonedas para ocultar el origen de las ganancias, lo que también le agrega cargos extra.
Su defensa, lo que dice, es que los cargos que se le achacan no tienen nada que ver con sus acciones.
El argumento principal es que las leyes que juzgan el fraude electrónico no fueron diseñadas para aplicarse a mercados de predicción como Polymarket, donde las personas apuestan sobre eventos futuros y no compran activos financieros tradicionales.
Básicamente, que apostar sobre un resultado, incluso teniendo información privilegiada, no encaja en las definiciones legales de fraude tal como están escritas, porque no hubo una transacción engañosa.
Además, dicen que utilizar información no pública, aunque es problemático desde el punto de vista ético, no necesariamente constituye un delito penal bajo las leyes que le quieren aplicar.
Y por último, defienden que su intención nunca fue dañar a Estados Unidos, interferir con la operación militar o filtrar información a terceros, sino que estuvo orientada a obtener dinero.
En este momento, Van Dyke ya se declaró no culpable y fue liberado bajo fianza de $250.000, pero el juicio sigue.
De fijo los vamos a estar actualizando.
¡Gracias por leernos!